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Mi tierra prometida VI 24 Julio 2008

Posted by leiter in Ensoñaciones.
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Súbito relámpago,
sin avisar te presentas
e iluminas la noche de mi morada.

La hondura de tu grito me despierta
con los temores de la infancia
y a los brillos de tu celestial sinfonía
me traes como esposa a la alborada.

Desde mi terraza te contemplo,
orgía de luminarias desatadas,
abrochando las solapas de mis miedos,
refrescando las orillas de mi alma.

Me acaba seduciendo tu conquista de los cielos
en el tortuoso devenir de la húmeda mañana.

Se enfatiza el recuerdo
de tormentas ya lejanas
en el correr de los vientos.

Cuando los amores de blanca inocencia
tomaron por rumbo la discordia,
en soledad en corazones arrinconados,
en la esquina de un adiós como leyenda.

Donde la agonía de ilusiones enfermas
se humilló a los instantes del deseo,
con arrebatos de odio enmascarado,
entre lágrimas de cruel remordimiento.

Y a la inquieta sombra de pesados nubarrones
tu inspirada silueta se me fue diluyendo…

El ángel de María Dolores de Cospedal 24 Julio 2008

Posted by leiter in Semblanzas políticas.
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 Siempre se ha dicho que las mujeres de derechas son más guapas que las de izquierdas. La verdad, doña Lola, nunca me he mostrado del todo partidario de esta recurrente aseveración pero, en lo que a usted respecta, la norma se cumple y ¡ Vaya que si se cumple !. Ni los más viejos del lugar — y mire que abundan en su formación política — recuerdan a una secretaria general tan deliciosa y femeninamente bella. Yo creo que lo han hecho con cierta malicia: ¿Quién se va a negar a seguir sus directrices ante ese derroche de aterciopelado encanto que exhibe su rostro?. Porque, para ser sinceros, ver reflejarse la luz de un sol de atardecer en sus ojos debe ser algo así como una evocadora y poética experiencia mística. Yo no sé si su nombramiento obedecerá a esa nueva línea que han decidido marcar en su partido pero, desde luego, no han podido acertar mejor que con usted, doña Lola, con esa mirada de ensueño que cautiva incluso a las mentes más revolucionarias. Ya sabemos que las comparaciones son odiosas, pero ¡Qué diferencia entre su angelical espíritu y la horrenda y macabra sonrisa de su predecesor!. Cuídese y consérvese, doña Lola, porque pocas veces se ha visto mayor despliegue de embriagadora sensualidad en un cargo tan relevante dentro de su propio partido. ¡ Guapa, guapa, más que guapa !